Si vives con diabetes, es muy probable que te hayan advertido sobre la importancia de cuidar tus pies o tus riñones, pero quizás nadie te ha explicado con detalle el riesgo que corre tu visión. La retinopatía diabética es una complicación ocular grave que ocurre cuando los niveles elevados de azúcar en la sangre dañan los diminutos vasos sanguíneos de la retina.
Como especialistas, nuestro objetivo es que comprendas que esta condición es la principal causa de ceguera en adultos en edad productiva, pero lo más importante es que sepas que, con un control adecuado, tú puedes evitar perder la vista. En las siguientes líneas, descubrirás cómo proteger tus ojos y por qué el diagnóstico temprano es tu mejor aliado.
La retinopatía diabética es una enfermedad ocular causada por diabetes que afecta directamente a la retina, que es la capa de tejido sensible a la luz situada en la parte posterior del ojo. Para que puedas ver con claridad, la retina necesita un suministro constante de sangre a través de una red de vasos sanguíneos muy delicados.
Cuando tienes diabetes, ya sea tipo 1 o tipo 2, el exceso de glucosa en tu torrente sanguíneo actúa como un elemento abrasivo que, con el tiempo, debilita las paredes de estos vasos. Esto provoca que se obstruyan o que sufran fugas de líquido y sangre. Si no se trata, la estructura de tu ojo intentará compensar el daño de formas que terminan siendo perjudiciales, comprometiendo tu capacidad para leer, conducir y reconocer rostros.
Uno de los aspectos más peligrosos de esta patología es que, en sus etapas iniciales, es posible que no presentes ningún síntoma. Tú podrías tener daños internos en tus ojos y seguir viendo perfectamente. Sin embargo, a medida que la enfermedad progresa, podrías experimentar los siguientes síntomas de retinopatía diabética:
Para entender qué origina este mal, debemos profundizar en la fisiopatología de la retinopatía diabética. El origen es metabólico: el exceso de azúcar en la sangre daña los capilares retinianos, provocando una condición llamada hipoxia (falta de oxígeno).
Cuando los vasos sanguíneos se dañan, ocurren dos procesos críticos. Primero, las paredes de los vasos se vuelven permeables y dejan escapar líquido o grasas hacia la parte central de la retina, provocando una inflamación llamada edema macular. Segundo, los vasos pueden cerrarse por completo, impidiendo que el oxígeno llegue a las células nerviosas de la visión. Esta falta de oxígeno es la que obliga al ojo a fabricar nuevos vasos sanguíneos, los cuales, lamentablemente, son de pésima calidad.
Médicamente, clasificamos la evolución de la enfermedad en diferentes grados de retinopatía diabética para determinar el tratamiento más adecuado para ti.
Esta es la etapa temprana y más común. En la retinopatía diabética no proliferativa, las paredes de los vasos sanguíneos de la retina se debilitan y forman pequeñas protuberancias llamadas microaneurismas. Estos pueden filtrar líquido, causando que la retina se inflame. Si esta etapa progresa sin control, puedes llegar a una retinopatía diabética no proliferativa severa, donde muchos vasos se cierran y la falta de irrigación sanguínea es crítica.
Esta es la etapa más avanzada y grave. La retinopatía diabética proliferativa ocurre cuando la retina, desesperada por la falta de oxígeno, comienza a fabricar nuevos vasos sanguíneos (neovasos). El problema es que estos vasos son extremadamente frágiles y crecen de forma desordenada hacia el centro del ojo. Pueden romperse fácilmente, llenando tu ojo de sangre (hemorragia vítrea) o causar una cicatrización que desprenda la retina de su posición normal.
Como especialista, no puedo enfatizar lo suficiente que un examen de vista convencional para medida de lentes no es suficiente. Para diagnosticar la enfermedad ocular por diabetes, realizamos un examen de fondo de ojo bajo dilatación pupilar. Esto nos permite ver directamente tu retina y detectar microaneurismas o hemorragias antes de que tú notes cambios en tu visión.
Además, utilizamos tecnología de punta como la Tomografía de Coherencia Óptica (OCT), que nos permite ver cortes microscópicos de tu retina para detectar si hay inflamación (edema), y la Angiografía Fluoresceínica, para mapear exactamente por dónde hay fugas de sangre o falta de oxígeno.
Cualquier persona con diabetes puede desarrollar esta complicación, pero tú corres un riesgo mucho mayor si presentas los siguientes factores:
Afortunadamente, la ciencia médica ha avanzado enormemente. Aunque el tratamiento no puede deshacer el daño ya existente en las células nerviosas, sí puede detener la progresión de la enfermedad. Las opciones incluyen:
La causa principal es la hiperglucemia crónica (azúcar alta constante). Esto genera un estrés oxidativo e inflamación que destruye los capilares de la retina, rompiendo la barrera hematorretiniana.
Depende del daño. Si la pérdida se debe a una hemorragia o a un edema macular, existen altas probabilidades de recuperación con tratamiento. Sin embargo, si la pérdida se debe a la muerte de las células de la retina por falta crónica de oxígeno o desprendimiento de retina antiguo, la recuperación puede ser limitada.
La prevención se basa en el «ABC» de la diabetes: controlar la Hemoglobina A1c (azúcar), la presión arterial (Blood pressure) y el Colesterol. Además, realizarte un fondo de ojo anual es obligatorio.
Debes hacerte inmediatamente después de tu diagnóstico de diabetes tipo 2, y al menos una vez al año a partir de entonces, incluso si ves perfectamente.
Lamentablemente, no podemos decir que la retinopatía diabética tiene cura definitiva en el sentido de que desaparezca para siempre. Es una condición crónica que se controla. Sin embargo, con el tratamiento adecuado, podemos evitar que la enfermedad progrese hacia la ceguera.
En OftalmoSalud Arequipa, somos conscientes de que el diagnóstico de una enfermedad en la retina puede generar temor. Por eso, ponemos a tu disposición a nuestro staff de especialistas en retina y vítreo, quienes cuentan con la experiencia y la sensibilidad humana necesarias para acompañarte en tu tratamiento.
Con más de 15 años liderando la salud ocular en el sur del Perú, contamos con la tecnología de diagnóstico y tratamiento láser más avanzada de la región. No esperes a notar manchas en tu visión para actuar; la prevención es el único camino para garantizar que sigas disfrutando de los paisajes de nuestra blanca ciudad y de la mirada de tus seres queridos.
¿Vives con diabetes y aún no has evaluado tu retina este año? Tu visión es un tesoro que no debes poner en riesgo. Te invitamos a realizarte un descarte preventivo con nuestros expertos. ¡Solicita una consulta oftalmológica en OftalmoSalud Arequipa hoy mismo y toma el control de tu salud visual!
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